Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Etiqueta: analisis

Crítica | Deber Cumplido

Desde ‘Los mejores años de nuestra vida’ (1946) a ‘El francotirador’ (2014), pasando por ‘El cazador’ (1978) y unos cuantos títulos más, el cine ha llevado a la pantalla, con argumentos similares, el drama de los soldados que retornan de la guerra. La imposibilidad de superar las secuelas psicológicas causadas por las terribles experiencias vividas y lo difícil que resulta volver a integrarse en la sociedad y llevar una vida normal han servido de hilos conductores a estas películas. Estas referencias son suficientemente ilustrativas para conocer, en líneas generales, lo que depara este estreno, solo que aquí los protagonistas han participado en una contienda reciente y se actualizan las circunstancias.

Basándose en hechos reales, recogidos en el libro ‘Gracias por sus servicios’, obra de David Finkel, nos traslada hasta 2007, cuando tres marines estadounidenses regresan a su país tras haber pasado varios meses en Iraq. Pronto se darán cuenta de las dificultades que supone ese cambio súbito y de lo que les cuesta recuperar sus antiguas rutinas y deshacerse del estrés postraumático derivado de los sangrientos recuerdos que llevan consigo.

En el fondo, no aporta elementos especialmente novedosos a este tipo de historias, pero interpretaciones notables, una factura técnica solvente y la buena realización del film, pese a suponer el debut del director Jason Hall, permiten ofrecernos un trabajo digno, que no pierde el interés en ningún momento.

Cuando amaga con atascarse en idas y venidas a centros de atención a veteranos, la narración se ve espoleada por acontecimientos impactantes, que aun siendo previsibles en algunos casos terminan captando la atención del espectador. Todo ello sin derivar a terrenos conmovedores, dado que el guion está preocupado en concienciarnos de las consecuencias menos visibles de la confrontación y que a la larga, de una forma u otra, siegan tantas vidas como las armas.

Miles Teller (‘Whiplash’) sostiene la cinta asumiendo un rol muy exigente en el que convence, reafirmándose como uno de los actores con mayor proyección de los de su generación. Del resto del reparto merecen ser destacados Beulah Koale, hasta ahora encasillado en la pequeña pantalla y que apunta magníficas maneras y Haley Bennett, cuyas intervenciones aportan la apreciable perspectiva femenina de estas situaciones.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Critica | Black Panther

No es esta una producción estrella de Marvel, sin que sea indigna, pero después de haber tocado el cielo cinematográfico con la transposición de las aventuras de distintos superhéroes a la gran pantalla, sabe a poco. La parafernalia visual y las formas de un personaje atractivo tratan de compensar las carencias de la historia.

Los aficionados a este tipo de films recordarán que Black Panther se dio a conocer en ‘Capitán América: Civil War’ (2016), donde se hacía de notar a pesar de ocupar un rol secundario. Así que, como ha sucedido con otras figuras emblemáticas de esta factoría, estaba cantado que iba a tener una película propia que, en la línea de lo que suele ser habitual, nos ilustra sobre sus agitados orígenes. Sin poner en entredicho la fidelidad a los cómics, no acaba de convencer, especialmente en la primera parte.

La introducción al relato es confusa, aunque todo se resume en varios enfrentamientos tribales y familiares para hacerse con el trono de Wakanda, una pequeña nación africana que encubre su verdadero tesoro: el Vibranium. Con este mineral se pueden fabricar armas demoledoras y eso despierta la avidez de poder de quienes se creen con derecho a administrarlo. En ese contexto, el joven T’Challa, legítimo heredero del trono, tendrá que afrontar diferentes desafíos.

Los elementos que hacen diferente esta propuesta son sus mayores atractivos. El hecho de que en gran parte se desarrolle en parajes naturales, se aprovecha para componer secuencias de acción vistosas. En ese marco transcurre, no obstante, una trama tan llevadera como superficial y precipitada, sostenida con endebles argumentos. Tampoco las contadas notas de humor que salpican el metraje tienen mucha gracia, deparando simplemente un largometraje necesario para completar el universo ‘Vengadores’ y bastante discreto.

El reparto lo conforman mayoritariamente actores afroamericanos, con nombres de peso: Lupita Nyong’o (‘12 años de esclavitud’), Forest Whitaker y Angela Bassett. Sin embargo, es el actor principal, Chadwick Boseman, quien parece andar justo de carisma cuando se desprende del atuendo de ‘Pantera Negra’, lo mismo que Daniel Kaluuya, alejado de las buenas sensaciones que causó en ‘Déjame entrar’ (2017).

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | 50 Sombras liberadas

Lo mejor que se puede decir de la tercera entrega de esta trilogía es que pone fin a las infumables adaptaciones a la gran pantalla de las novelas de Erika Leonard James. Esta vez los liberados son los espectadores o cuanto menos quienes por obligación hemos tenido que soportar estas cintas, tan prometedoras al principio como decepcionantes y empalagosas al final. Ahora, hasta que algún iluminado de Hollywood, probablemente en convivencia con la autora, nos traiga una precuela, secuela, remake o similar (“poderoso caballero es don Dinero”) podemos relajarnos sin necesidad de meternos en ninguna habitación roja.

Hubiera sido milagroso que el remate de la serie cinematográfica superase a sus antecesoras y eso que en los instantes iniciales apunta buenas maneras. Deja entrever que va a desarrollar un thriller consistente y que los sofisticados encuentros sexuales entre los protagonistas serán simplemente un acompañamiento necesario. Desgraciadamente pronto nos percatamos de que solo era un señuelo porque sucede justamente lo contrario.

En esta ocasión la historia se abre con la boda de Christian y Anastasia, para pasar rápidamente a la luna de miel por Europa, interrumpida a causa del robo perpetrado en la sede corporativa de Grey, que les obliga a regresar. Al parecer, detrás de esa acción esta el editor al que despidió tras acosar a quien ahora es su esposa.

Se deben aguantar 70 minutos de metraje para que el film retome, con un mínimo de entidad, la trama de suspense que ha ido introduciendo de forma deslavazada entre las ridículas o hilarantes, según se mire, escenas eróticas. En estas secuencias se amaga con subir el tono respecto a las de películas precedentes, pero igualmente no se libran del efecto gaseosa y se desbravan de inmediato entre canciones de fondo metidas con calzador.

Los actores siguen en la línea de las anteriores y poco se aprecia su contribución en un relato condenado por el guion desde el inicio, aunque Dakota Johnson sigue superando a Jamie Dornan. La interpretación de Eric Johnson, encarnando a un tipo supuestamente tan inteligente como frustrado, que se ha desequilibrado completamente, es de chiste, lo mismo que el personaje.

Desde luego, las sombras se agigantan hasta extremos insospechados con este birrioso desenlace, oscurecidas en mayor medida con el epílogo que aparece tras los primeros créditos.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | Cavernícola

La factoría Aardman es sinónimo de diversión para toda la familia. Sin buscar la grandilocuencia que proporcionan hoy las aplicaciones digitales empleadas en el cine de animación, consigue unos resultados redondos si nos atenemos al sentido del humor que recorre cada cinta y esta no es una excepción. Con la laboriosa técnica stop-motion que ha caracterizado a estos estudios, los muñecos de plastilina vuelven a cobrar vida en una aventura sin descanso que provoca la sonrisa del espectador desde la primera hasta la última escena.

Esta vez los ingeniosos animadores británicos llevan la acción a la prehistoria y nos acercan hasta una tribu cuyas inmemoriales rutinas se ven alteradas cuando en su valle irrumpen las huestes del gobernador de una ciudad ya instalada en la Edad de Bronce. Sin embargo, tendrán la oportunidad de recuperar sus tierras si vencen al laureado equipo de fútbol de la populosa urbe; el problema es que no tienen ni idea de jugar al balón.

Desde las secuencias iniciales el film demuestra una encomiable agilidad narrativa que hace volar los 85 minutos de metraje, destacando su agitado clímax que corresponde al emocionante encuentro deportivo.

Guiños a títulos dedicados a la hazañas deportivas, como ‘Evasión o victoria’ (1981), están bien presentes a lo largo de la cinta que se gana al público gracias a la simpatía que transmiten los ingenuos protagonistas, especialmente el cavernícola aventajado del grupo, Dug y su inteligente e hilarante mascota, Cerdog. A ellos se suma una figura femenina que será determinante en el devenir de los acontecimientos, en lo que supone un acierto pleno del guion.

Además, hábilmente la película extrapola el enfrentamiento en el terreno de juego a un choque de culturas entre los alegres personajes de la Edad de Piedra, cuya felicidad es completa disfrutando con sencillez de la naturaleza que envuelve su hábitat y quienes gozan de avances revolucionarios, lo que aprovecha para caricaturizar algunos efectos perversos muy extendidos en las sociedades modernas.

Por otra parte, las aportaciones, en el doblaje al castellano, de Hugo Silva, Chenoa y Mario Vaquerizo constituyen un reclamo innecesario.

En esta época del año, sin la excusa de las vacaciones, se agradecen estrenos como este para el disfrute conjunto de niños y adultos.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | El Cuarderno de Sara

Las ideas que maneja esta película son muy apreciables, pero la forma de plasmarlas ante las cámaras dista de estar a la altura que merecen. Los buenos propósitos que subyacen en la historia, con manifiestas intenciones de denuncia, se difuminan parcialmente en una aventura irregular, dejando la sensación de haber visto un film aceptable sin mayores cumplidos.

Laura viaja hasta Kampala (Uganda) con el objetivo de llegar hasta unas minas de coltán en el corazón del Congo para encontrar a su hermana, desaparecida años atrás durante una misión humanitaria. El reportaje de unos periodistas le ha puesto sobre la pista de esta joven médica, localizada en un poblado dominado por temibles señores de la guerra. Contactar con ella se convertirá en toda una odisea.

Se agradece el tono documental que adquieren las imágenes en muchos momentos, resultando ilustrativas de la dura realidad que impera en estas recónditas zonas de África. No se esconde tampoco a la hora de señalar a las grandes multinacionales de tecnología como cómplices de las barbaries que se cometen en aquellas tierras, desde donde ya hace años escuchamos hablar de mafias belicosas y niños soldado.

Ello compensa las debilidades del relato, demasiado inverosímil al escenificar las peripecias de su protagonista, que encadena incidencias sin solución de continuidad, hasta llevarnos a unos agitados minutos finales donde se precipita y se enreda.

Lo anterior no quita para reconocer sus méritos técnicos. La inversión realizada en estos apartados se percibe en la pantalla, con mención especial para la fotografía y las localizaciones en las que se ha rodado.

Por otra parte, la presencia de Belén Rueda, a pesar de tener que lidiar con circunstancias no siempre bien traídas, es determinante para mejorar la cinta. Su implicación es indudable y encomiable. Igualmente digna de elogio es la participación del debutante Iván Mendes, cumpliendo a la perfección con su rol de un chico traumatizado por las terribles experiencias padecidas bajo las órdenes de un general despiadado. Cierra el elenco de nombres destacados, en un rol secundario, la siempre eficaz Marián Álvarez.

El cartel daba a entender que se podía esperar algo más y finalmente ni entusiasma ni decepciona completamente.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | El Corredor del Laberinto: La Cura Mortal

Igual que sucedió con ‘Los juegos del hambre’ y ‘Divergente’, asistimos ahora a la resolución de otra saga de aventuras juveniles, que si ya de partida era sensiblemente inferior a las citadas, ha seguido su mismo camino descendente en la trasposición de las entregas literarias a la gran pantalla. En esta ocasión dedica 140 minutos a rematar la trilogía, un metraje excesivo que provoca la extenuación antes de alcanzar las dos horas de proyección.

Los intrépidos protagonistas se preparan para liberar a los chicos capturados por CRUEL, la oscura organización que está dispuesta a sacrificarlos con el fin conseguir una vacuna contra el extendido virus que convierte en zombis a quienes lo contraen. Para ello deben infiltrarse en la última gran ciudad habitada del planeta. En tan arriesgada misión contarán con la inesperada ayuda de un grupo subversivo escondido junto a los inexpugnables muros que rodean la metrópoli.

El film comienza de forma trepidante, casi a modo de homenaje a ‘Mad Max’, con dos todoterrenos intentando abordar un tren a toda velocidad. Son esos instantes iniciales, cuando todavía desconocemos el devenir de la historia, los más apreciables de la película. Y es que tras el obligado receso, al volver a los terrenos vertiginosos se torna previsible y cargante hasta cotas excesivas.

La sucesión de secuencias abigarradas y la falta del sentido del ritmo para equilibrar adecuadamente los momentos dramáticos con aquellos supuestamente vibrantes, además de lo superficial que resulta el relato, generan inevitables sensaciones de agotamiento y el deseo frustrado de que se acabe cuanto antes.

Técnicamente ya no sorprenden los efectos visuales en imágenes que suenan a vistas hasta la saciedad. Basta recordar los otros títulos citados e incluso añadir algún otro como ‘Resident Evil’, para percatarse.

Dylan O’Brien, Kaya Scodelario, Thomas Brodie-Sangster y la veterana Patricia Clarkson no aportan nada especialmente reseñable a sus personajes que no hubiésemos visto antes.

De la dirección ha vuelto a encargarse, como de las anteriores, Wes Ball, quien ha ido perdiendo soltura por el camino.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario
Ir a la barra de herramientas