Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Etiqueta: francia

Crítica | El Doctor de la Felicidad

En amable y bienintencionada se queda esta producción francesa, adaptación de una obra de Jules Romains, que ya fue llevada al cine en 1951; una película que, atendiendo a su premisa, podría haber llegado a más. Sin embargo, el hecho de seguir un camino descendente en su desarrollo, al menos en cuanto a comicidad se refiere, provoca sensaciones encontradas.

Knock es un timador a quien buscan dos mafiosos marselleses que quieren ajustar cuentas con él. Para librarse de ellos huye en un barco donde se hace pasar por médico. Años después recala en el bello pueblo de Saint-Maurice, donde comienza a ejercer la medicina a su manera. Pronto, los lugareños, aparentemente sanos, irán tomando conciencia de que padecen diferentes enfermedades y se someterán a los tratamientos del nuevo galeno.

Los compases iniciales, dedicados a la presentación del protagonista y de los vecinos de la localidad, están imbuidos de un sentido del humor eficaz, sin llegar a ser descacharrante, y de un agradecido aire costumbrista. Así, se suceden secuencias que irradian jovialidad, apoyadas en la excelsa dirección de fotografía que proporciona unas imágenes luminosas y saca partido a los escenarios en que se sitúa el relato. También suma atractivos el que la historia esté perfectamente ambientada a mediados de los 50, lo cual le confiere un innegable encanto.

Al mismo tiempo, en esa primera hora, funciona la ironía sobre el componente psicológico vinculado al estado de salud, enlazando con ‘El enfermo imaginario’ de Molière y satirizando, sin hacer sangre, acerca de la tan extendida hipocondría.

Desgraciadamente, mediado el metraje incorpora otro tipo de argumentos que no funcionan igual de bien. Tanto la parcela romántica como las pinceladas de thriller vinculadas al pasado del singular doctor, se abordan sin la misma energía, incluso la resolución, pretendiendo aportar un toque emotivo y de humanidad, tampoco logra tocar la fibra sensible y cierra el film discretamente.

Omar Sy llena la pantalla, especialmente en el aspecto físico, y su simpático carisma sostiene la cinta cuando se mueve en registros cómicos, aunque flojea en terrenos dramáticos. En el nutrido elenco encontramos a veteranos en estas lides que cumplen sin despuntar: Sabine Azéma, Christian Hecq, Hélène Vincent, Nicolas Marié y Michel Vuillermoz.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | La mujer que sabía leer

Se busca tanto la delicadeza, el bucolismo y los tonos poéticos que el resultado de esta producción francesa peca de excesivo ensimismamiento, lastrando la narración con un ritmo cansino. Además, pierde la oportunidad de redimirse confiriendo algo de vigor e impacto al desenlace, que se presta a un golpe de efecto; sin embargo termina por no apartarse de la pusilánime impronta que recorre la cinta.

En diciembre de 1851 Napoleón III impone un régimen autoritario con miras a acabar con la Segunda República, al tiempo que reprime a las poblaciones donde se concentran sus opositores. En una pequeña localidad rural, en medio de las montañas, el ejército irrumpe y se lleva a todos los hombres. Las mujeres continúan con los trabajos del campo, hasta que sus rutinas se ven alteradas con la llegada de un apuesto forastero.

La fascinación visual que provocan las cuidadas imágenes del film sirven para transportarnos a unos parajes seductores, de la mano de una cuidada fotografía, a la que la proyección en formato cuadrado (4:3) no aporta ni resta nada. No obstante, tan bellas localizaciones, son insuficientes a la hora de compensar su sosegado tempo narrativo, que enerva los interesantes dilemas morales planteados y los convierte en víctimas de una tediosa exposición, flirteando, en ocasiones, con la ridiculez.

La presencia de este atractivo extraño, de quien desconocemos su pasado, abre la historia a un suspense contenido, tanto en torno a los secretos que parece esconder el personaje, como a las posibles reacciones de sus anfitrionas (basta recordar ‘El seductor’ o su reciente remake). Pero el relato nunca llega a eclosionar, ni a sorprender y conforme avanza el metraje se va desinflando y estancando en clave de drama romántico desangelado cuya resolución sigue esa misma línea. En consecuencia, causa cierta decepción atender a como desaprovecha su presupuesto argumental, inspirado en hechos reales y que indudablemente daba para más.

Sin perjuicio de lo anterior, se debe reconocer la notable interpretación de la joven Pauline Burlet, que apunta prometedoras maneras, ensombreciendo al resto del reparto, que pasa sin pena ni gloria, incluyendo a Alban Lenoir, cuyo escaso carisma es inapropiado si nos atenemos al rol que asume.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | Mi Familia del Norte

Diez años después del estreno, ‘Bienvenidos al Norte’ (2008) sigue siendo una referencia de la buena comedia francesa. El artífice de aquel éxito, Dany Boon, vuelve a ejercer de actor y director con una fórmula similar, pero en clave coral. El resultado no llega a ser tan tronchante como lo fue su antecesora, aunque tampoco sea completamente desdeñable. Así, junto a golpes de humor inspirados encontramos pasajes insípidos, en un film que convence en su primera hora y va decayendo en el tramo final.

El prestigioso arquitecto y diseñador Valentín D., afincado en París, finge ser huérfano ante los medios de comunicación porque se avergüenza de su familia, unos chatarreros que viven en la región más septentrional del país, cuyos rudos modales no encajan con los selectos ambientes que frecuenta. Sin embargo, verá peligrar la reputación que se ha ganado cuando sus parientes se presenten de improviso en una exposición retrospectiva de sus trabajos.

El guion explota nuevamente el tema del choque de culturas, en sentido amplio, entre urbanitas y pueblerinos, poniendo el énfasis en las distintas maneras de expresarse de unos y otros, llevándolos a situaciones ya abordadas de forma parecida en títulos como ‘La ciudad no es para mí’ (1966) o ‘Rústicos en Dinerolandia’ (1993). En este caso su mejor baza reside en la personalidad dispar que confiere a cada personaje, consiguiendo, dentro del concurrido elenco, dotarlos del gracejo preciso y singular para que el conjunto funcione.

Por otra parte, dado que el desarrollo argumental se sustenta en un conflicto que va enfrentando a diferentes protagonistas, conforme se acerca a la resolución pierde chispa para dar cabida a la vertiente emotiva, apartado que alarga en su escenificación.

De entre quienes acompañan al realizador, que también se luce delante de la cámara desplegando su habitual vis cómica, destacan especialmente Valérie Bonneton (‘No molestar’) y de los veteranos Line Renaud, François Berléand y Pierre Richard (‘En lugar del Sr. Stein’).

Estamos, pues, ante un divertimento irregular, que flojea sensiblemente en los últimos instantes.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | Custodia Compartida

Realista y espeluznante resulta la historia que pone en escena esta magnífica producción francesa, al tocar uno de los muchos sucesos que aparecen cotidianamente en los medios de comunicación vinculados a la violencia de género. El film, que va in crescendo hasta explotar en un final magistral y tremendo, centra su atención en un divorcio traumático, bajo el que se esconde un drama impensable.

Tras romper su matrimonio, Antoine y Miriam se reúnen ante la juez para determinar el régimen de custodia de su hijo menor, de once años. Pronto el niño se convertirá en la victima y arma arrojadiza de sus padres, de cuya relación iremos conociendo los trapos sucios.

La película se toma su tiempo para meter al público en el relato y desde el inicio lo incomoda escenificando el desasosiego que causa la situación en todos los implicados. El resquemor, las mentiras, la manipulación, las acusaciones y la sensación de vacío y ruptura emocional invaden a los personajes, en una representación muy auténtica que va sumando sutilmente otras circunstancias y reacciones.

Es sobresaliente como maneja la tensión contenida, acercándonos fundamentalmente a la frustración del exmarido que se siente desubicado, mostrando sus recovecos psicológicos y tratando desde el resentimiento a quien era su familia hasta hace poco. Además, el guion se guarda un as en la manga del que solo intuimos una mínima parte y que sale a la luz en una resolución tan inesperada y contundente que no puede dejar a nadie indiferente. De esa manera, nos proyecta una realidad que en ocasiones está más cerca de lo que muchas veces parece.

Denis Ménochet realiza un espléndido trabajo que va creciendo, en un rol protagonista difícil, estando siempre a la altura de sus exigencias. Frente a él, cumple igualmente Léa Drucker, con una interpretación coronada con brillantez en los últimos minutos. Ahora bien, sería injusto no señalar la participación del pequeño gran actor Thomas Gioria, que sorprende por su naturalidad, transmitiendo de forma completamente convincente la congoja del papel que asume.

Desde luego no es un divertimento, pero ofrece lecturas que no tienen desperdicio.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | El Buen Maestro

Se disfruta mientras se ve, gracias a la caracterización de su protagonista, quien traspasa la pantalla con humildad y buen corazón; sin embargo no perdurará en la memoria porque sus argumentos ya los hemos visto muchas veces en el cine. Estamos ante la típica historia del maestro que se enfrenta a alumnos de barrios marginados, cercanos a entornos delictivos en algunos casos, sin que, en líneas generales, encontremos aportaciones especialmente significativas respecto a la multitud de antecedentes que cabe recordar. No obstante, la sencillez y afabilidad que recorren la cinta compensan sobradamente su visionado.

François es, como su padre, profesor de literatura del prestigioso liceo Henri IV de París. Circunstancias imprevistas le llevan a aceptar la tutoría de una clase en un centro del extrarradio, con adolescentes problemáticos, nada dispuestos a prestarle atención.

El guión marca perfectamente los tiempos y dedica las secuencias precisas para describir a este personaje en su entorno habitual y así poder enfatizar el contraste cuando pasa a otro ambiente diametralmente opuesto al que domina. No obstante, en ese nuevo escenario se muestra muy ingenioso a la hora de escenificar los acertados métodos que se saca de la chistera para recabar el interés de los chicos. Es loable como introduce las referencias a ‘Los miserables’ de Víctor Hugo y adapta hábilmente los contenidos de la novela para conseguir que los estudiantes se enganchen a ella, gracias a su eficaz dialéctica.

Otro mérito pasa por contraponer a este docente con sus jóvenes colegas, encasillados en recursos convencionales y descreídos sobre la posibilidad de poner en el camino adecuado a los chavales más díscolos; para acabar dándoles una modesta pero elocuente lección sobre la manera de educar.

Todo ello sin renunciar al sentido del humor, al salpicar el relato de sutiles notas de comicidad debidamente mesuradas para no alejarse del discurso central. Aunque en algún instante, mediado el metraje, parece atascarse ligeramente, se resarce conforme se acerca al tramo final, imbuido de emotividad contenida.

Denis Podalydès (‘De Nicolas a Sarkozy’) logra transmitir la imagen entrañable que requiere su papel y es decisivo para que los actores no profesionales y debutantes que le acompañan se muevan con absoluta naturalidad delante de las cámaras, al punto de que, por momentos, el film se asemeja a un documental.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario

Crítica | Inmersión

Win Wenders firma este intenso drama romántico, que aúna tintes poéticos e intrigas de incierto desenlace, en lo que es un ejercicio cinematográfico de apreciable plasticidad que nunca decae, apoyado en sus sobresalientes interpretaciones.

En un lujoso hotel de la costa atlántica francesa coinciden una científica que estudia las profundidades marinas y un agente del MI6. Es una estancia de relax antes de acometer sus siguientes trabajos: ella se ha preparado para descender al fondo del océano en un batiscafo y él viajará a Somalia con otra identidad. Los dos se enamoran, pero pocos días después pierden el contacto sin ninguna explicación.

La película afronta simultáneamente distintos ejes argumentales, siempre vinculados y consigue cautivar, tanto por aquello que cuenta como por su puesta en escena. Superada la idílica introducción, planteada desde una perspectiva actual y asumible, la narración se desdobla, manteniéndose en un álgido tono de tensión, sin excluir la parcela sentimental.

Por un lado, plantea un relato, en clave de thriller, donde el espía británico se ve sometido a una situación límite, proyectando las angustiosas sensaciones a que le abocan las circunstancias que ha de soportar. Por otra parte, no descuida el desasosiego psicológico que sufre la joven bioquímica justo cuando está a punto de hacer realidad un sueño que lleva tiempo esperando. En ese marco, donde cualquier resolución es posible, acierta con un final muy apropiado.

Tampoco hay que pasar por alto sus excelencias técnicas, determinantes para conferir un plus de calidad a esta producción europea con participación española. Ello se deja notar especialmente en las imágenes de las bellas localizaciones naturales por donde transcurre, que la fotografía aprovecha para lucirse, y en el lirismo de la melódica banda sonora compuesta por Fernando Velázquez (‘Lo imposible’).

Alicia Vikander se reafirma como la estrella ascendente que es, tal como ha venido demostrando en sus últimos trabajos (‘La chica danesa’, ‘Tomb Raider’) y aquí nos transmite plenamente la desazón de su personaje. Frente a ella James McAvoy (‘Múltiple’) vuelve a hacer gala de su virtuosismo y capacidad de adaptación a cualquier perfil y se luce en un papel exigen

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Deja un Comentario
Ir a la barra de herramientas