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Crítica: American Assassin

La adaptación cinematográfica de la novela homónima de Vince Flynn, la primera de una saga de gran éxito editorial, depara un thriller de acción tan intenso como tópico, que va de más a menos. Poco o nada sorprenden sus argumentos y la manera de llevarlos a la pantalla, además, en comparación con otros títulos del género, el protagonista no genera mucha empatía.

La secuencia de apertura es la de mayor impacto por su crudeza y realismo; sin duda inspirada por lo ocurrido en Túnez en junio de 2015: en una playa de Ibiza, un comando terrorista irrumpe disparando a los bañistas. Un joven estadounidense, directamente afectado por la tragedia, se obsesionará desde ese momento con vengarse. Su preparación llamará la atención de la CIA y acabará entrando en un grupo de operaciones especiales al que se le encomienda una arriesgada misión.

Como suele ocurrir en estos casos, la historia transcurre por diferentes ciudades del mundo, aunque no se ha recurrido a los habituales espacios emblemáticos y populosos, sino que se diría que intencionadamente se ha optado por todo lo contrario, mermando su potencial visual.

A ello se suma que el relato, tras unos vibrantes compases iniciales, va cayendo en picado a medida que se acerca al nudo de la trama. Desde que los agentes comienzan a actuar para neutralizar sus objetivos, se suceden detalles inverosímiles, diálogos insustanciales y una intriga difícil de asumir tal como está planteada. Peor es aún la caracterización que se hace del malo de turno, cuyas motivaciones resultan absolutamente peregrinas e inconsistentes.

Para rizar el rizo, el tramo final es, en el fondo, previsible y en las formas precipitado y nada convincente, siquiera situándose en el terreno de la ficción absoluta.

Desde luego Dylan O’Brien (‘El corredor del laberinto’) no es un actor suficientemente maduro y carismático para llevar el peso de la película. Michael Keaton salva, con lo justo, su papel de tutor del novato del equipo. Tampoco convencen Saana Lathan ni la actriz de origen iraní Shiva Negar, pero muy por debajo queda aún Taylor Kitsch (‘John Carter’), en un rol mal perfilado desde el guion.

Estamos ante un estreno solo apto para los incondicionales menos exigentes del cine “palomitero”.

Ficha técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

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