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Crítica: El Secreto de Marrowbone

Entre el terror, el suspense y el drama familiar se mueve esta cinta que termina recurriendo a tópicos muy manidos, frustrando con ello parte de sus intenciones de sorprender. No obstante, el discurso narrativo que plantea se desarrolla de forma ciertamente intrigante durante gran parte del metraje, pero la resolución, endeble y forzada, recurre a unos golpes de efecto difíciles de asumir.

La acción nos lleva a la América rural de los años 60 donde, en una vieja mansión, se instala una madre y sus cuatro hijos. Llegan desde Inglaterra huyendo de la sombra de un pasado aterrador. Dispuestos a empezar una nueva vida, están seguros de que las tribulaciones que les atormentaron han quedado atrás, pero se equivocan.

Es de justicia aplaudir el trabajo de los distintos departamentos técnicos, comenzando por una sobresaliente dirección artística, cuyas excelencias se ponen de manifiesto, tanto en lo que se refiere al escenario principal, la casa donde ocurren los hechos, que tiene un protagonismo relevante, como en lo que toca a su bello entorno natural. Esas localizaciones son esenciales para crear las atmósferas de suspense idóneas que requiere el relato. Igualmente fundamental resulta la envolvente y melódica banda sonora compuesta por Fernando Velázquez.

Sin embargo, en ese marco cinematográfico perfecto, las crecientes expectativas que va generando la trama en el espectador, quedan desbravadas por un final desacertado, deudor de otros títulos conocidos. Si bien, lo que estropea el cierre no es tanto que se tomen en cuenta esas referencias, sino la manera en que se escenifica, acompañándolo, además, con un epílogo sonrojante.

Al margen de lo anterior, nada se puede reprochar al elenco de jóvenes actores que conforman el reparto. Todos ellos se enfrentan a unos papeles de exigencia emocional elevada y están a la altura, con especial mención para George MacKay (‘Amanece en Edimburgo’), Charlie Heaton (la serie ‘Stranger Things’) y Anya Taylor-Joy, habitual en estas lides (‘La bruja’, ‘Múltiple’).

El ovetense Sergio G. Sánchez, guionista de ‘Lo imposible’, debuta como director con este thriller, producido, entre otros, por Juan Antonio Bayona y demuestra una buena mano en la realización, pero como autor de la historia no es tan convincente en otras ocasiones.

Ficha técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

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