Pulsa "Enter" para saltar al contenido

Crítica: La Liga de la Justicia

Tras la farragosa y dispersa ‘Batman v Superman: El amanecer de la justicia’ (2016) que dirigió Zack Snyder, DC volvió a confiar en el mismo realizador para esta producción todavía más ambiciosa, aunque razones personales obligaron a sustituirlo, superada la mitad del rodaje, por Josh Whedon (director de ‘Los Vengadores’). En cualquier caso, el resultado, sin ser tan mediocre como su predecesora, deja la sensación de haber desaprovechado buena parte del potencial de este proyecto. Después de que, recientemente, Patty Jenkins realizará un notable trabajo con ‘Wonder Woman’, cabe preguntarse cómo es posible desperdiciar la oportunidad que brindaba ‘Liga de la Justicia’. Seguro que los aficionados terminarán añorando la mano maestra que demostró en estos terrenos Christopher Nolan, todo un lujo que se antoja irrepetible.

Al morir Superman los habitantes de la Tierra se sienten desprotegidos frente al mal. Ese contexto es propicio para atraer a un demoledor ser conocido como ‘Steppenwolf’ y a sus huestes letales. Ante esta terrible amenaza, Bruce Wayne (Batman) formará un equipo de superhéroes para enfrentarse a tan poderoso y despiadado enemigo.

La película aguanta bien los primeros minutos, cuando se dedica a presentar a los distintos protagonistas, con el aliciente añadido de ir incorporando nuevos personajes a este grupo e ilustrarnos sobres sus orígenes, además de aportar varios detalles que enlazan con los films anteriores. Ahora bien, concluida la introducción, que incluye la espectacular entrada en acción del asolador villano de turno, la historia se ralentiza hasta llegar al clímax final, con secuencias y diálogos insulsos, hasta quedarse muy justa de alicientes. La, supuestamente, mejor baza de esta aventura se ve venir casi desde el principio.

En los apartados técnicos poco sorprende su puesta en escena y si algo llama la atención es una impronta recargada de un excesivo colorido en los momentos espectaculares, además de aplicar recursos visuales que confieren a las imágenes un tono poco o nada atractivo. Se salva la banda sonora de Danny Elfman que, sin aportar un motivo central retentivo, tiene el acierto de recuperar leitmotivs fácilmente reconocibles.

Uno de los aspectos que funciona intermitentemente es el que corresponde al sentido del humor, pese a que esté centralizado en la figura del joven Flash, encarnado por Erza Miller, siendo de lo mejor del reparto; lo que tiene mayor mérito dado que es uno de los últimos fichajes de la franquicia, junto a Jason Momoa y Ray Fisher, a quienes supera con creces. Del resto, Gal Gadot vuelve a dejar claro que el papel de aguerrida heroína le va como anillo al dedo, justo lo contrario que le sucede a Ben Affleck en estas lides. Otros, como Jeremy Irons, Amy Adams, Diane Lane, Connie Nielsen o J.K. Simmons, cumplen en sus pequeñas participaciones.

Se debe advertir, a quienes tengan previsto ir a verla que cuando acaban los créditos encontrarán un anticipo de la siguiente entrega.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

Sé el Primero en Comentar

Deja un comentario

Ir a la barra de herramientas