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Crítica: La Vida y Nada Más

Con una tibia acogida en la sala, se saldó el paso de esta producción española por el Festival de San Sebastián. Seguramente porque quiere y consigue ser tan realista que pierde el sentido del ritmo cinematográfico adecuado. Ello provoca tanto que tarde en alcanzar su nudo argumental, como que, prácticamente, hasta en su último cuarto no generé demasiado interés por el devenir de sus protagonistas.

La acción se sitúa en una ciudad de Florida, donde una mujer afroamericana, divorciada y cuyo exmarido está en la cárcel, debe de hacerse cargo de una niña de corta edad y de un adolescente problemático y con antecedentes penales; además de trabajar duramente cada día. Su vida comienza a ver un poco de luz cuando conoce a un hombre que parece haberse enamorado de ella.

Para introducir a los personajes el film se basta de pocos minutos. Con las primeras secuencias consigue describirlos perfectamente a través de la difícil realidad en la que se mueven. Sin embargo, cumplido este propósito, le cuesta dar continuidad a la narración y prefiere recrearse en detalles de su quehacer cotidiano que tienden a aletargar la historia.

La película va transitando por los terrenos del drama contenido y soterrado, sin buscar artificios lacrimógenos ni perder el halo de verosimilitud que logra desde una realización discreta y eficaz. Afortunadamente, hay un momento en que los acontecimientos se precipitan y adquiere una mayor intensidad emocional.

Por otra parte, antes del cierre, el relato da un pequeño salto temporal que le permite poner un colofón cargado de una emotividad elocuente, mejorando las sensaciones que deja en el espectador, más allá de lo que era previsible.

Una de las bazas esenciales de esta propuesta de aires independientes pasa por su reparto que conforman actores debutantes: Regina Williams se revela como una actriz temperamental, llenando la pantalla y transmitiendo con rotundidad el desasosiego de la madre coraje que interpreta. Junto a ella, Andrew Bleechington sale airoso poniéndose en la piel de un joven que flirtea con la delincuencia.

Quienes prefieren el cine indie, no saldrán defraudados de este estreno, modesto en las formas y con un ligero exceso de metraje, que termina rozando la fibra sensible.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

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