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Crítica: El Gran Showman

El sentido del espectáculo hollywoodense recorre esta producción musical que también sirve de homenaje a Phineas Taylor Barnum, figura clave en la concepción del circo tal como hoy lo conocemos. Basándose en este personaje y en el atractivo universo que llevó a los escenarios, el film aplica una fórmula perfecta para encandilar a todo tipo de públicos. A pesar de ello, la historia tiene sus puntos débiles, ya que hipoteca parte del potencial de sus argumentos en favor de unas formas visualmente llamativas que lucen con esplendor en los números de baile.

Tras una breve introducción sobre la dura infancia del protagonista, la acción nos lleva al momento en que quiebra la consignataria donde trabaja. Casado y padre de dos hijas, decide emprender un negocio de futuro incierto: un museo donde se exponen rarezas, situado en el centro de Nueva York. Pronto se dará cuenta que le falta vida y comenzará a contratar personas con habilidades y dotes singulares.

Lo que prácticamente comienza como un drama familiar marcado por los altibajos del nuevo negocio, poco a poco va adquiriendo entidad y ganando vistosidad. Así, sustentándose en una esmerada ambientación decimonónica, arriesga a introducir coreografías y canciones de aires muy actuales. El contraste funciona y en algunos instantes parece aproximarse a ‘Moulin Rouge’ (2001), aunque, en conjunto, no llega a alcanzar las excelencias de la obra de Baz Luhrmann.

No falta tampoco una subtrama romántica y la sucesión de adversidades con las que se pretende dar emoción e intensidad a la película, pero, a veces, da la sensación de que se precipitan en exceso; lo cual no es óbice para considerar que estamos ante un estreno recomendable, capaz de seducir a niños y a adultos, tanto como el propio show circense.

Hugh Jackman (‘Los Miserables’) completa una fenomenal interpretación, demostrando nuevamente lo bien que se mueve en estos menesteres y que no ha olvidado los comienzos de su carrera en el teatro. Su carisma e implicación son fundamentales para elevar la valoración de este largometraje. Le secunda otro actor que conoce bien este terreno como Zac Efron (‘High-School Musical’).

En el resto del reparto encontramos a la joven actriz y cantante Zendaya, además de la siempre eficaz Michelle Williams y de Rebecca Ferguson, que llena la pantalla cuando está ante la cámara. A ellos se une un elenco de secundarios irreprochables en sus pequeños papeles; pese a que unos y otros en general resultan superficiales y arquetípicos tal como los perfila el guion.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

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