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Crítica | Qué fue de Brad

Sin abandonar del todo sus registros cómicos, Ben Stiller consigue mantener dignamente una cinta irregular que habla de la crisis de los 50, donde se alternan lecturas interesantes y muy reales con otras situaciones hiperbolizadas que descolocan. Al margen de ello, estamos ante un film que se deja ver pero al que le falta algo de chispa y de ritmo.

El actor neoyorquino, en la línea de alguno de sus trabajos anteriores, como ‘Mientras seamos jóvenes’ (2014), interpreta a un padre de familia frustrado por la vida que lleva en comparación con las de quienes fueron sus amigos de juventud, convertidos en auténticos triunfadores. Esta sensación la acentúa el hecho de que tenga que viajar con su hijo desde Sacramento a Boston, donde él estudió, con el fin de que el chico pueda instar el acceso a alguna de las prestigiosas universidades de la ciudad. Durante varios días la convivencia entre ambos, sacará sus inseguridades a la luz.

Una de las bazas llamativas del guion es la forma en que maneja los cambios en el estado de ánimo del protagonista, nunca en paz consigo mismo. Inicialmente, nos lo presenta como un tipo hundido en su pesimismo y baja autoestima, para luego insuflarle un poco de ilusión, cuando se proyecta en las virtudes y logros de su vástago, al tiempo que pone en duda esos mismos sentimientos. Precisamente los momentos íntimos de la relación paternofilial deparan las mejores secuencias de la película. Logra así esbozar una radiografía psicológica compleja que alcanza extremos muy cómicos, ridiculizando a un tipo cuyo perfil es, hasta cierto punto, reconocible y que genera compasión; solo que la manera de enfatizar sus salidas de tono peca de exagerada.

El otro elemento que va ganando entidad es el de los personajes que le rodean: tanto el de una adolescente, que le hace ver como han cambiado las perspectivas de las nuevas generaciones, como el de esos viejos compañeros que ahora le han olvidado y cuya realidad no es tan idílica como él piensa. Con ello construye un meritorio mensaje desmitificador sobre los modelos de éxito que nos impone la sociedad.

Del resto del reparto, destaca el joven Austin Abrams (‘Ciudades de papel’) quien pone un agradecido toque de equilibrio y espontaneidad. Por su parte, aprovechan sus pequeñas intervenciones Jenna Fischer, Michael Sheen y Luke Wilson.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

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