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Crítica | Ganar al viento

Tan conmovedor como vitalista resulta ese documental, que igual toca la fibra sensible y pone un nudo en la garganta, que provoca la sonrisa del público ante la espontaneidad y franqueza de los pequeños en quienes centra su mirada.

Cinco niños, de entre seis y nueve años, son los protagonistas de esta emotiva producción. Cada uno de ellos padece una enfermedad de las llamadas raras, de difícil curación y que condena a los enfermos a un fatal desenlace antes o después. Con este triste presupuesto argumental, choca que el desparpajo y las distintas maneras de disfrutar de estos chicos, con las limitaciones propias de su estado de salud, logren transmitir sensaciones bien diferentes a las que cabría esperar.

Sus testimonios, sinceros, naturales y mucho más maduros de lo que corresponde a la edad que tienen, están tratados con delicadeza y hacen reflexionar sobre temas que nos alcanzan a todos: valorar los instantes de felicidad y el bienestar cotidiano, el amor de quienes nos rodean, relativizar los pesares y desterrar el miedo a la inevitable muerte, subrayando lo importante que es como se vive y no tanto cuanto se vive son mensajes muy presentes en el film.

No obstante, hay que reconocer que encontramos secuencias duras, ante las que es imposible no emocionarse a pesar de los matices de verdad y optimismo que surgen de forma imprevista; especialmente a medida que los vamos conociendo y encariñando con ellos desde la distancia.

A estos actores reales indudablemente las cámaras les quieren, porque son capaces de proyectar sus palabras con rotundidad, traspasando la pantalla con la fuerza y convicción que les gustaría tener a algunos profesionales.

La debutante directora, Anne-Dauphine Julliand, es también benevolente y acaba la película cuando procede, sin intentar llevar las cosas a terrenos intencionadamente lacrimógenos o excesivamente dramáticos. Ella misma conoce bien lo que nos está contando puesto que perdió a dos hijas que pasaron por este trance. Pese a ser su ópera prima, tras sus reconocimientos como periodista y escritora, demuestra un loable conocimiento del lenguaje cinematográfico que le hacen merecedora de los mayores elogios.

Ficha Técnica en IMDB.

Artículo publicado originalmente en: Críticas de Cine de Eduardo Casanova

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